Fue en Noviembre de 1.994 cuando, siendo Hermano Mayor D. Manuel Huelva Florido, se fundó el Taller de Bordado de la Hermandad cuyo objetivo fundamental es el enriquecimiento y mantenimiento del ajuar textil de la Corporación.

Tomando como base a un numeroso grupo de señoras que integraban el taller de costura de la Hermandad, ha sido dirigido, desde sus comienzos por Carlos Bayarri, y siempre ha contado con un considerable grupo, llegando a contar, ya en 1.995, con 27 miembros, la mayor parte de las cuales son hermanas de la corporación, que han mostrado desde su origen , un especial empeño en el aprendizaje de las labores de bordado.

El taller, instalado en las dependencias de la Casa de Hermandad, se ha convertido, además, en un lugar de encuentro donde se hace hermandad.

La producción del taller ha sido importante tanto por el número de obras como por la calidad de las mismas.

Así en 1.995 se terminó el conocido como "Manto de las Pinturas", confeccionado en terciopelo de color azul oscuro y bordado en oro y sedas de colores, tiene la peculiaridad por contar con seis cartelas que, pintadas al óleo sobre cartón prensado, fueron ejecutadas por el director del taller, y representan a los Cristos de la madrugada del Viernes santo.

Sobre terciopelo azul oscuro se bordó, también, el "manto de las hojas de acanto" en 1.998 y en 1.999 se concluyó una saya bordada sobre un brocado de seda blanco.

Las últimas obras nacidas del taller fueron, en los años 2.000 y 2.001, una saya de color guinda y un manto azul marino, bordados igualmente en oro y sedas de colores pero ya confeccionadas con la técnica de hojillas.

El éxito del Taller ha llegado a convocar a quienes, como integrantes del mismo han perfeccionado la técnica para, con posterioridad, tomar la iniciativa de constituir el gérmen de otras agrupaciones de similar naturaleza. Así han nacido el Taller de la Cofradía del Amor de San Juan de Aznalfarache y los sevillanos de las Hermandades del Buen Fin y de la Lanzada.