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A continuación
aparece, como es usual en las cofradías sevillanas, una bandera,
que en la Hermandad del Calvario es de seda negra. Esta insignia
fúnebre, en señal de dolor, se porta enhiesta y recogida durante
todo el desfile procesional. Este emblema rememora la Santa
Seña que se tremolaba en los cultos de Semana Santa en la Catedral
hispalense.
La
Bandera Pontificia es una de las últimas incorporaciones al
cortejo procesional del Viernes Santo. La insignia fue diseñada
en 1994 por José María Cordón y fue bordada, entre 1994 y 1995,
por la hermanas Rama en su taller de la localidad sevillana
de Brenes. El asta de semejante cronología fue realizado por
los hermanos Delgado.
El
Estandarte, la insignia más antigua de las corporaciones
penitenciales, es el símbolo de las mismas. Originalmente era
una bandera en cuyo centro ostentaba el escudo de la hermandad.
Procesionaba recogida y anudada en su mediación. Por ello, evolucionó
hacia el formato actual, conocido popularmente como el "bacalao".
Dada su gran importancia desfila, en nuestra Cofradía, siempre
delante del paso de Cristo.
La
primitiva insignia de nuestra hermandad es obra de Juan Manuel
Rodríguez Ojeda y se conserva enmarcada en la casa hermandad.
En 1963, se confeccionó otro nuevo diseñado por Cayetano González
Gómez y bordado en el taller de Carrasquilla. En 1992 se pasó
el escudo a nuevo terciopelo en el taller de Sobrinos de Esperanza
Elena Caro.
Las
Bocinas actuales recuerdan a las que con sus roncos sonidos
anunciaban el paso de las cofradías durante el momento barroco.
Preceden actualmente con sus bellos paños bordados a los pasos
procesionales. Las cuatro del paso de Cristo de nuestra hermandad
de penitencia, finamente repujadas, muestran en sus paños, de
aureos bordados, a los profetas mayores. Y en el paso palio
solo hay dos, en cuyos paños se recogen la presentación de Jesús
en el Templo y la de Nuestra Señora. Todos ellos, diseñados
por el maestro Farfán, fueron realizados por Juan Manuel Rodríguez
Ojeda en 1916.
El
Simpecado es una insignia mariana típicamente sevillana.
Se impone paulatinamente a imitación de la cofradía del Silencio,
que lo utilizó como recuerdo del voto concepcionista del 29
de septiembre de 1615. Por lo general suele ostentar a la Virgen
con la siguiente inscripción: "María concebida sin pecado original".
En
la hermandad del Calvario el primero, tras la reorganización,
se adquirió en 1897 a la cofradía de Pasión. El actual, bordado
en oro sobre terciopelo grana, fue ejecutado por Juan Manuel
Rodríguez Ojeda en 1917. En el centro se efigia, en seda de
colores, a Nuestra Señora de la Presentación dentro de un óvalo.
La pieza presenta un contorno rectilíneo.La ornamentación se
concentra de forma perimetral y alrededor del medallón central.
Dos restauraciones ha sufrido la divisa. La primera se verificó
en el obrador del convento cisterciense de San Clemente, en
1941. La segunda tuvo lugar en el taller de José Ramón Paleterio
Bellerín en el año 2000.
La
Bandera celeste es otra insignia concepcionista. El ejemplar
que posee la corporación, de reducidas dimensiones, fue bordada
en oro sobre terciopelo celeste por Carrasquilla, en el año
1988. Sustituyó a otra de 1908 realizada por Francisco Nogales.
Se enriquece con la siguiente inscripción latina: "INMACULATA
CONCEPCIONEM VIRGINUS MARIAE CELEBREMUS CRISTUM EJUS FILUM ADOREMUS
DOMINUM" .
Con
la Bandera asuncionista rememora la corporación el voto de la
asunción de María a los cielos en cuerpo y alma. Con ella se
hace pública proclamación de fe sobre la definición de su dogma,
promulgado en 1950 por S. S. Pío XII. Se trata de una bandera
de tipo cuadrilonga con una leyenda alusiva al misterio. Dicha
bandera tuvo su origen en la moción presentada por diversos
hermanos al cabildo de 16 de marzo de 1907, por el cual se incorporaba
la hermandad a la defensa del misterio de la resurrección y
asunción de María. En marzo del siguiente año se acordó construir
una nueva insignia con el siguiente lema: "REGINA IN COELIS
CORPORALITER ASSUMPTA". La primitiva insignia era obra de Francisco
Nogales. En el año 1994 se estrenó una nueva, realizada en el
taller de herederos de
Elena Caro.
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